Nov 11 2007
Gordillo en el Reina Sofía
Es abrumador el grado de esquematización al que llega este pintor andaluz. Gordillo incurre en un error que le conduce inevitablemente a un resultado de carácter decorativo al valerse de la repetición de determinados patrones en su mayoría geométricos. El planteo de su propuesta es tan denso y tupido que apenas deja espacio para que salga algo de debajo de la superficie a respirar. A excepción de un par de obras de los años 60, el resto no es más que pura experimentación con las formas, las cuales cobran tanto protagonismo, que al final no le dan la oportunidad al fondo de meter baza en ningún momento.

Sin lugar a dudas, esta exposición quizás no es esa antología que todos nos esperábamos, o quizás el artista se recrea en un descubrimiento de la geometría que, en la actualidad, está más que superado. Además, uno se pasea por las salas -por otro lado tan llenas de color y formas geométricas, a su vez- con el deseo de concluir la visita. A lo mejor, la exposición hubiera logrado su objetivo con menos obras y más espacio para respirar.